12 maneras de ahorrar combustible (sin esfuerzo)

Conducir no es tan bueno como parece, ya que conlleva muchos gastos, que van desde el seguro hasta las reparaciones, pero el que más pesa día tras día es el gasto por gasolina y es por esto que es importante saber cómo ahorrar. Para tu suerte, ahora mismo explicaremos los distintos trucos y maneras fáciles de lograrlo.

Aprende a ahorrar combustible y conducir de forma eficiente

Al comprar un coche en el concesionario, podemos pensar que solo allí necesitaremos estrategias de ahorro para adquirir el mejor tipo, pero no solo para eso se deben tener trucos, sino hasta al conducir, ¿pero por qué?

De forma casi inconsciente son muchos los vicios y hábitos que las personas que conducen empiezan a adquirir según pasan los años al volante, los cuales algunos son buenos, pues les generan confianza, pero está otros tantos que suponen un consumo extra y de lo que solo son consciente al llegar a la gasolinera.

Y es que según lo indica un estudio, entre los tres primeros dispendios del presupuesto de una persona o una familia se encuentra el transporte, siendo superado solo por las hipotecas de la vivienda y la alimentación.

Es por esto que para evitar grandes sorpresas poco gratas al hacer un cálculo del gasto real en todo el año, a continuación vamos a conocer los peores hábitos.

Dichos hábitos son los que nos cuestan la vida, pero para solucionarnos mostraremos también las soluciones, lo cual no es solo beneficioso para el bolsillo, sino de igual forma para el medio ambiente.

1.   Dejar los acelerones

Esto sobre todo se da en ciertos contextos, como en invierno, cuando el coche está frío y necesita de algunos minutos, para que se haga el ciclo y todos los circuitos puedan llegar a su temperatura óptima de funcionamiento. La peor forma de solucionarlo y, que muchos hacen, es pisar varias veces el acelerador.

Esto se hace pensando que el motor se va a calentar con más rapidez, lo cual ofrecerá una mejor respuesta al ponerlo en marcha, pero no es así, ya que esto solo logra revolucionar el motor y malgastar carburante.

La mecánica misma sí o sí necesita dichos minutos, para llegar a su temperatura, por lo que nada de lo que hagamos será útil.

2.   Apaga el motor en algunas ocasiones

En la mayoría de los coches podemos encontrar el sistema Start&Stop como parte del equipamiento, sobre todo en la gama media que hoy en día está disponible en el mercado. Este mismo es el que se encarga de apagar el motor del vehículo cuando se encuentra detenido.

Esto evita entonces el mal consumo de carburante durante ese tiempo. Luego automáticamente se prepara para arrancar cuando el auto será puesto en marcha.

En caso de que tu coche no cuente con este sistema, lo único que debes hacer para también ahorrar más combustible es girar la llave de contacto durante las mismas situaciones, es decir, apagarlo cuando esté parado y encenderlo cuando vas a avanzar, esto sin esperar que sea automático.

3.   Hacerle un mantenimiento adecuado

Es muy importante que el vehículo esté en condiciones óptimas, para ahorrar combustible, incluyendo todas las partes, como los sistemas y componentes que están dentro, hasta el motor. Si este no es el caso, entonces todo generará un consumo, pues estará entorpeciendo la actuación de cada uno.

Para esto se deben tener líquidos, lubricantes, filtros y otros tantos elementos en un correcto estado, lo cual se consigue si se realizan todos los periodos de mantenimiento al día. Lo mejor para cada modelo lo recomendará el fabricante.

Por ello, si tienes la costumbre de alargar el tiempo para ir al taller, lo que estás ocasionando es que el auto consuma más y pones en riesgo el funcionamiento.

4.   Cambiar de marcha cuando es realmente necesario

Es muy importante entender en qué momento se debe cambiar de marcha, aunque esto parezca simple e insignificante, pues de no hacerlo correctamente lo que estamos consiguiendo es revolucionar el coche en exceso y caer en el ralentí, por tanto, debes tener esto presente al querer ahorrar combustible.

Lo más básico es: la primera velocidad solo es útil para poner en movimiento el coche y luego de recorrer los primeros metros hacer rápido el cambio a segunda.

Una vez pasemos a la siguiente velocidad, hay muchos vehículos que indican en qué momento es necesario cambiar de marcha, pero hay otros tantos que no, por lo que es importante saber cuándo hacerlo, aun si tu coche lo indica.

Por poner un ejemplo, en un motor de gasolina se deben hacer los cambios al momento de alcanzar las 2.000 revoluciones, mientras que en un motor diésel se debe hacer en torno a las 1.500.

5.   Aprovechar la inercia

Todos sabemos que la conducción siempre debe ser tranquila y mantenida, sin exceder las velocidades o estar constantemente bajando y subiendo, pero también es necesario saber jugar con la inercia del auto.

Con esto nos referimos a, por ejemplo, hay quienes los que siguen pisando el acelerador hasta llegar justo al semáforo y para detenerse al estar cerca frenan con mucha brusquedad, lo cual puede ser peligroso en muchos sentidos, así que si haces esto, no puedes seguir así.

Lo que debes hacer es que si estás seguro que vas a tener que parar en el coche, antes de llegar tan cerca, suelta el acelerador, de forma que el vehículo siga en movimiento, pero poco a poco vaya perdiendo velocidad por sí solo naturalmente.

Esto logrará ahorrar más el carburante y que al momento de frenar, la actuación de los frenos no sea tan brusca.

De igual modo, la inercia puede ser aprovechada en otros momentos específicos, como cuando se está casi a la par de otro coche que está por delante en una carretera o al estar cerca de una próxima curva.

6.   Dejar un espacio respetable entre en coche precedente

Siguiendo con el mismo punto anterior, sobre conducir con precaución, manteniendo la velocidad y que esta sea relajada, otra forma de no exceder el consumo es dejar una buena distancia entre tu coche y el que está adelante.

El principal problema de algunos es que pretenden en todo tiempo estar a una distancia mínima de hasta 10 centímetros con el vehículo del frente cuando se forma una fila en el carril, para tratar de entrar o salir de una calle o carretera.

Hay incluso ciertos conductores que no parecen tener paciencia y apresuran en paralelo a estas colas, siempre está buscando una forma de colarse a través de un hueco de espacio entre los coches, sin poder aguardar su turno, como lo hace el resto. Esto es inaceptable, debido a que pone en riesgo la seguridad vial.

Dichas actuaciones generan mucha tensión en los demás conductores y también hay quienes hacen fuertes acelerones o frenadas, para evitar que se les cuelen.

Viendo desde varios puntos, hacer esto indebidamente solo supone un fuerte castigo mecánico, además de que el coche estará revolucionando e exceso, generando así un consumo extra y se está exponiendo a un accidente por alcance.

7.   Tener los neumáticos en buen estado

Aunque no sea parte del sistema, las ruedas están conectadas con el motor, pues este último, todo el trabajo que realiza, se lo transmite a las primeras, para hacer que el auto avance. Si se presenta el caso en que estos tengan alguna irregularidad, ya sea en su estructura, defecto o exceso de presión, es un peligro andar en el vehículo.

Si te preguntas por qué, resulta que esto cambia el comportamiento del coche, así que no sabes qué esperar. También generan un esfuerzo adicional al propulsor, lo cual se nota en gran manera en el depósito de la gasolina.

Por otro lado, es necesario gastar buen dinero por comprar neumáticos de alta calidad, pues los de baja dificultan el trabajo de ahorrar combustible.

8.   Encender la calefacción un tiempo después

No se puede negar que en algunas circunstancias, tanto la calefacción como el aire acondicionado son elementos necesarios, por lo que las personas sí pueden usarlo, no como muchos han llegado a creer.

El problema está en que son encendidos desde el primer momento, cuando ellos no funcionan como debe ser, así que solo son un mal gasto.

Primeramente se debe esperar hasta que el motor y toda la mecánica haya alcanzado su temperatura, pues ambos la necesitan en diferentes maneras: mientras que la calefacción aprovecha todo el calor que se genera en el motor, el aire acondicionado tiene su propio aparato, que produce el aire frío, así que trabaja por sí mismo.

Recuerda que se dijo en puntos anteriores que este proceso tarda unos minutos y no existe forma de apresurarlo, se debe esperar el tiempo correspondiente y ya.

Para concluir, los dos sistemas requieren de unos minutos para que funcionen adecuadamente, antes solo hará que se mueva un aire de forma inapropiada, lo que genera un gran consumo de energía desperdiciado y que la debe producir el motor, para poder cargar la batería del auto.

9.   Subir las ventanillas en momentos fijos

Muchas personas prefieren bajar las ventanillas del coche antes que poner el aire acondicionado, para refrescar el interior, pero esto es ideal únicamente cuando está en las calles de la ciudad, conduce a baja velocidad y no tiene a su alrededor mucha polución; de resto esto es contraproducente, como en carreteras.

Esto es fácil de entender, ya que el aire que entra desde el exterior por las ventanas se rompe al entrar en contacto con el flujo del aire por la carrocería. En pocas palabras, produce un freno que hace que el motor deba trabajar más sí o sí.

El exceso que debe hacer se va a reflejar en el nivel del depósito, así que no es mejor opción que el aire acondicionado, sobre todo en la temporada de verano.

10.  Dejar en casa los objetos sin función

En los maleteros y portaobjetos de los coches tendemos muchas veces a llenar sus espacios con cosas que no son útiles o son muy pocas veces utilizadas.

Aunque no lo creas, al final eso se traduce como un peso añadido al propio vehículo. Hay estudios que muestran que por lo menos por cada 100 kilos añadidos, el consumo del motor sube un 5% más, pues este, mientras mayor peso tenga, se debe esforzar extra.

Esto ocurre de igual modo con la baca y, aunque es a veces un fastidio ponerla y quitarla, por el tiempo que conlleva hacerlo, no se puede dejar siempre si no quieres provocar un exceso de resistencia al aire, necesario para salvar al motor.

11.  Elegir bien una gasolinera

Hay algo que las personas ignoran seguido y es que las maneras de ahorrar combustible no solo se relacionan con la forma de conducir o el estado en el que se encuentre el coche, sino también tiene que ver con el lugar dónde se reponga.

Es clave escoger una gasolinera barata. Hay en todos lados, entre tipos de vías, ciudades y más, pero aquellas que están situadas en autovías y autopistas son las que tienen precios más elevados a comparación de las estaciones de servicio que están en hipermercados o son independientes.

Para saber dónde están las más baratas, existen distintas aplicaciones en el móvil que sirven, para localizar las más cercanas y económicas.

12.   Tener en cuenta el momento de repostar

Incluso el momento del día o el nivel del depósito de gasolina también tienen mucho que ver. Por ejemplo, hay varios puntos a considerar, los cuales presentaremos a continuación:

  • Es mejor y más barato repostar un día lunes, mientras que el día en el que es más costoso es el sábado.
  • Cuando el depósito esté un poco más de la mitad, echar gasolina. De esta forma se evita la evaporación de la gasolina, ya que no acumula tanto aire, además de que se gasta menos cantidad que si está en reserva.
  • El horario más óptimo es por la mañana, puesto que la temperatura del carburante no es tan alta como a lo que llega al mediodía o por la tarde.

Hay estaciones que tienen tarjetas de descuentos, muy útiles para ahorrar carburante, por lo que se deben usar y así ahorrar hasta un 12% cada vez que se deba repostar.

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