¬ŅEst√° la Colecci√≥n de pel√≠culas de James Bond en Netflix, HBO Max, Hulu, Disney+ o Prime?

James Bond regresa a la pantalla con un film que promete superar las expectativas de la impronta saga, y qué mejor forma de esperarse que con un repaso por la colección de películas de la franquicia que arriba a los 60 años en este 2022, convirtiéndose en pilar indudable de la cultura popular.

¿Cuántas películas tiene la saga de James Bond y dónde disfrutarlas?

El agente secreto más reconocido de la industria cinematográfica vuelve a dar de qué hablar, esta vez para despedir a Daniel Craig quince años después de conseguir su licencia para matar, con el fin Sin tiempo para morir.

Por primera vez en la historia todas las películas del agente 007 se reúnen en una misma plataforma streaming. Por lo que si quieres un maratón completo de la franquicia todas esperan en el catálogo de Amazon Prime video a partir de mayo de 2022, incluyendo el más reciente estreno para un total de 25 entregas.

Sin tiempo para morir, la más esperada de todas las entregas

Amazon compra Metro Goldwyn y se produce la magia, ¡la saga completa en un mismo lugar! la oportunidad perfecta para recibir a la última película de la franquicia, donde espera un James Bond fuera del servicio, llevando una pacífica vida en Jamaica.

Una visita inesperada compromete su tranquilidad, Felix Leiter –viejo amigo de la CIA– acude hasta el agente solicitando su ayuda para rescatar a un científico secuestrado. Pero la historia en Sin tiempo para morir se complica más de la cuenta, llevándolo hasta la vista de un misterioso villano.

Para su despedida, Daniel Craig promete mantenernos al filo de las emociones en un film dirigido por Cary Joji Fukunaga, enfrentando a un poderoso enemigo armado con avanzada y peligrosa tecnología.

Sin embargo, la llegada de Sin tiempo para morir a la plataforma streaming es solo la punta del iceberg, pues ¿por qué disfrutar una entrega si tenemos a disposición todas las películas del agente 007? A juicio de muchos, el mejor orden para vivir la experiencia es comenzar por la primera entrega hasta llegar a la despedida.

1.  Agente 007 contra el doctor No – 1962

Sin siquiera imaginarlo, –sobre todo considerando su presupuesto– este es el film que abre paso a una de las franquicias más icónicas del mundo del cine; todo un festín de ideas, así se define a la entrega protagonizada por un Sean Connery con peluquín y Ursula Andress.

Dirigida por Terence Young, la historia nos presenta a James Bond, encargado de investigar los asesinatos de un agente especial británico y su secretaria en Jamaica, misión en la que se enfrenta al Doctor No líder de la organización que pretende desviar la trayectoria de los cohetes de Cabo Cañaveral.

2.  Desde Rusia con amor – 1963

El incremento del presupuesto, da mayor libertad a Terence Young para mejorar el potencial de su dirección, con lo que consigue superar la primera entrega y ofrecer una secuela de mayor calidad.

Conocemos a Q el icónico personaje que Desmond Llewelyn encarnará a lo largo de 17 películas, durante 36 años. En cuanto al argumento, es más nutrido, hay prólogo y nace la reconocida frase “James Bond volverá” aunque no se escucha el “Bond, James Bond”; sin duda un film con más hechuras que el inicial.    

3.  Goldfinger – 1964

Figurando en cualquier lista como una de las 10 mejores de toda la franquicia; dirigida por Guy Hamilton –quien sería el encargado en tres ocasiones más– pone al agente 007 de cara a Auric Goldfinger, delirante villano escondido especialista en contrabando internacional.

Además del malvado magnate obsesionado por el oro, James escuchará hablar por primera vez sobre la operación «Grand Slam», misma cuyo objetivo es desestabilizar la economía mundial. Secuencia del láser y pre-créditos, una chica Bond pintada de oro, el mejor cortejo musical… una fórmula difícil de igualar.

4.  Operación Trueno – 1965

La cuarta entrega de la saga nos muestra el último trabajo en conjunto del director Terence Young con Connery; el film se caracteriza por ser entretenido y bastante dinámico –aunque para mucho se pasa de duración– donde veremos al 007 por tierra, aire y mar.

Si bien forma parte de las películas más taquilleras de la franquicia, el tiempo parece no haberle sentado del todo bien; la historia gira en torno a Spectra organización secreta que se propone infiltrar a Angelo en la base inglesa de la OTAN a fin de apoderarse de dos bombas nucleares, solicitando 100 de libras esterlinas o volarán una ciudad.

5.  Solo se vive dos veces – 1967

Dos naves espaciales –una norteamericana y otra rusa– secuestradas en órbita terrestre, es la base de un film cuya alocada trama se pasea entre lo asiático y la parte espacial. La exagerada peluca y atuendo japonés parece no encantarle demasiado a Connery, pero aun así su actuación es impecable.

Desarticular a Spectra conduce al 007 hasta Japón para evitar la guerra nuclear entre las dos superpotencias; el rol antagónico lo asume  Donald Pleasence quien encarna a Blofeld el diabólico líder de la organización. Nancy Sinatra canta You Only Live Twice, ingrediente extra al explosivo cóctel de acción.

6.  007: Al servicio secreto de su majestad – 1969

Tras el retiro de Connery de la franquicia, toma el relevo George Lazenby poniéndose en la piel del agente británico, regalando un Bond duro y a la vez romántico –fórmula que parece seguir el guion de la última entrega Sin tiempo para morir– quien unirá fuerzas con un mafioso para luchar contra Spectra.

Peter Hunt es el encargado de la dirección, imprimiendo el ritmo adecuado, aun cuando el film es el más largo de la saga hasta la época Craig; al parecer, obedece a la forma en la que bebe directo de las novelas. Blofeld amenaza esta vez al mundo entero planeando lanzar una peligrosa bacteria.

7.  Diamantes para la eternidad – 1971

Luego que el agente de Lazenby lo convenciera equivocadamente de renunciar al contrato de seis filmes más por considerar a Bond como un personaje arcaico en el cambio de década, Connery retorna al papel, en una historia que si bien incluye diálogos humorísticos como si de espinas se tratase, la trama es bastante insípida.

El 007 recibe una llamada del Jefe M, emprendiendo la misión de recuperar unos diamantes en bruto desaparecidos; Bond conduciendo un buggy lunar, parece ser demasiado para un film que con la salvedad de la persecución en Las Vegas, no agrega mucho a la franquicia.

8.  Vive y deja morir – 1973

Como una reivindicación a su predecesora, la película plantea acción de principio a fin; tres agentes del servicio secreto británico muertos –en circunstancias bastante extrañas y en menos de 24 horas– es el argumento de Vive y deja morir, rompiendo el esquema de los megavillanos.

Roger Moore entra en el personaje, y Gloria Hendry se convierte en la primera chica Bond afroamericana con la que el espía tiene un affaire. Inclinándose más hacia el narcotráfico y vudú, en la octava entrega James Bond investiga al enigmático Mister Big y a un diplomático llamado Katanga.

9.  El hombre de la pistola de oro – 1974

Aunque parece que la intención es hacer que la trama se incline hacia la senda cómica, el esfuerzo de Guy Hamilton es en vano, de hecho, consigue verse con claridad la forma como desaprovecha a Christopher Lee y un argumento que bien pudo exprimir la idea de reflexionar acerca de la crisis petrolífera.

En cuanto al villano, el agente 007 enfrenta a Scaramanga –mejor conocido como el hombre de la pistola de oro– el más peligroso y temido asesino a sueldo del momento quien no escatimará en utilizar todos sus sofisticados recursos con tal de eliminarlo.

10.  La espía que me amó – 1977

Sin discusiones, la tercera y mejor película de Moore como James Bond; en esta historia, Bond tendrá que colaborar con la mayor Amasova –agente del servicio secreto soviético– en la misión de esclarecer la desaparición de dos submarinos nucleares, las pistas que los conducen al magnate Stromberg.

Uno de los puntos clave de la entrega es la presencia de Caroline Munro; asimismo, entran en escena Richard Kiel y Barbara Bach, sumado a un sumergible, un increíble coche Lotus blanco y el villano que intenta fundar una nueva civilización bajo el mar a costa de la destrucción de la humanidad.

11.  Moonraker – 1979

Probablemente, el arribo del film en los años de La guerra de las galaxias  y lanzaderas especiales tuvo impacto positivo en la audiencia, haciendo que sonara “en onda”, visto desde hoy, el alma de los espectadores se desploma al suelo ante una entrega que resumimos como pavorosa.   

La historia pone a James Bond a cargo de la misión de localizar la nave espacial Moonraker, en sus pesquisas, las señales lo conducen hasta Hugo Drax, el constructor de la misma. Ayudado por la Doctora Goodhead el agente tendrá que impedir el lanzamiento de cohetes espaciales que esparcirán un gas tóxico para acabar con la vida terrestre.

12.  Solo para sus ojos – 1981

Ante la poca receptividad de Moonraker, Eon toma la decisión acertada de retomar la esencia de la franquicia; el retorno de John Glen a la dirección fue el primer paso, seguido de la historia que lleva al agente a recuperar el ATAC, dispositivo militar secreto de guía por satélite, que pretende ser vendido a los rusos.

Carole Bouquet imprime el toque especial, al film cuyo argumento se sostiene en un guión basado en la venganza, mismo que le valió la nominación a Mejor guión adaptado comedia, del Sindicato de Guionistas WGA en 1981.

13.  Octopussy – 1983

Apostando por el exotismo paseándose entre tramos de acción en Afganistán y la India, además de una historia basada en el robo del huevo de Pascua, pieza de orfebrería de gran valor creada por Fabergé, y que tuviera en su poder el agente 009, compañero de Bond asesinado en Berlín Oriental.

Luego que el Servicio Secreto descubre que se trata de una réplica falsa de la joya, temiendo una maniobra rusa detrás del hecho, el agente 007 irá tras la pista de Kamal Khan, reconocido traficante de objetos de arte, quien junto a Octopussy –una misteriosa mujer– y el General Orlov, busca desatar un conflicto nuclear.

14.  Panorama para matar – 1985

A los 58 años Moore dejó de ser el actor indicado para esta clase de cine, es momento de la despedida, por lo que la entrega número catorce de James Bond sirve para su retiro, pero también abre paso a una nueva etapa de la franquicia.

Max Zorin, es el villano, un misterioso empresario –aparente espía de la KGB– que aprovechando alianzas estratégicas con poderosas empresas de tecnología puntera, pretende dominar el mundo valiéndose de revolucionarios microchips. Bond deberá truncar sus planes de destruir la falla de San Andrés.

15.  Alta tensión – 1987

Tras el primer retiro de Connery, Timothy Dalton fue llamado para asumir el papel del agente británico, rol que rechazó basándose en el peso del legado que traía a cuestas; sin embargo ante la liviandad de Moore, 15 años más tarde, decide aceptar el reto convirtiéndose en el nuevo James Bond.

Aportando crudeza al personaje, vemos a un 007 más fuerte, teniendo como misión proteger al general Koskov –desertor de la KGB– durante su estancia en Inglaterra, la mayor parte de la acción transcurre en Afganistán, entonces campo de batalla de la Guerra Fría.

16.  Licencia para matar – 1989

Dura, violenta y cargada de grandes cambios, esta es la mejor forma de definir a Licencia para matar, film en el que la venganza llega sin miramientos morales, y despide a 3 importantes figuras de la saga: John Glen, Albert Broccoli y Maurice Binder, director, productor y diseñador de los títulos de créditos respectivamente.

Considerada ahora como adelantada en el tiempo, debido a su trama y tono; muestra un James Bond abocado a la caza y captura del despiadado capo de la droga latinoamericano que diera muerte a un querido amigo, haciendo del argumento, uno sustentado en implicaciones personales.

17.               Goldeneye – 1995

A pesar de llegar ya mayor a Bond –denominador común que comparte con Moore y Dalton– la integración de Brosnan sirve de bálsamo rejuvenecedor, actuando de espía dandy y quitando el aliento desde el primer encuentro, algo necesario para encarar a Xenia Onatopp asesina que mata con los muslos.

Con Albert R. Broccoli como consultor –siendo reemplazado por sus hijos, Barbara Broccoli y Michael G. Wilson en la producción– el argumento de Goldeneye combina acción y peligrosa atracción cuando el agente conozca a la letal pero bella mujer, que intenta apoderarse de los planos del innovador helicóptero invulnerable a las interferencias.

18.   El mañana nunca muere – 1997

Acertando con los medios de comunicación y los gigantes tecnológicos, El mañana nunca muere es de esas películas de acción que se dejan ver y ya, sin demasiado de qué hablar ni mucho para especular.

Su trama es bastante escasa; en efecto, las secuencias de acción de Michelle Yeoh compensan un poco este aspecto, es evidente el exceso de gadgets y un rodaje que parece ir dándose conforme iba terminándose el guion.

19.   El mundo nunca es suficiente – 1999

Siendo el último trabajo de  Desmond Llewelyn –luego de 36 años dándole vida al icónico personaje en 17 entregas– quien fallece un mes después de su estreno en un trágico accidente de tráfico, la acción en El mundo nunca es suficiente nos traslada a Bilbao para un inicio electrizante.

Entre los aspectos más destacados tenemos a un agente 007 encasillado en lo estándar, a Denise Richards encarnando a una ingeniera nuclear y un argumento totalmente absurdo, impidiendo que incluso un director de la talla de Michael Apted, consiguiera remediarlo.

20.   Muere otro día – 2002

Todo un desacierto, este es uno de los comentarios más sonados al hablar de este film, ya que sin importar la cantidad de explosiones, no pudo esconder el mal guión en el que estaba basado.

Exceptuando la estupenda habilidad Halle Berry para cautivar a la audiencia asumiendo el papel de Jinx, –personaje que equilibra lo inane y lo increíble– la integración de coches invisibles, operaciones de cirugía delirantes, e infantiles CGI –imágenes generadas por computadora– fueron un desperdicio total.

21.   Casino Royale – 2006

La combinación de la buena actuación en ciernes, y la semilla sembrada por la bondiana encarnación de Timothy Dalton, jugaron a favor de un film que reivindica los anteriores desaciertos asomándose más a la fórmula magistral que distingue a la franquicia en la actualidad.

Dirigida por Martin Champbell –figura reconocida del mundo del entretenimiento y que también se encargará de la entrada de Brosnan a la saga– Casino Royale reúne los atributos necesarios para colarse entre las mejores producciones y sin duda, una de las más vistas.

22.   Quantum of Solace – 2008

Catalogada como un alargue de su predecesora, fue dirigida por Marc Forster, que exceptuándola correcta elección de los personajes, no logra trascender demasiado, aspecto que en parte se debe a lo desgastada de la historia.

En este caso, la continuidad que caracteriza a la saga juega en contra, desencadenando un montaje muy picado donde la única perdedora es la audiencia, quien termina perdiéndose en la trama con suma facilidad.

23.   Skyfall – 2012

Teniendo en su bagaje medio siglo de trayectoria en el cine, la franquicia de James Bond designa a Sam Mendes como el encargado de llevar a la pantalla una revisión del clásico, enmarcado al ritmo musical de la descomunal canción de Adele.

El guion puede visto como oro puro en manos del mejor orfebre destilando un peso muy al estilo de Shakespeare, se combina con la calidad del apartado de fotografía a cargo de Roger Deakins –consiguiendo emanar belleza incluso en las escenas de acción– mientras que el manejo del villano, logra insinuar una relación homosexual entre los protagonistas centrales.

24.   Spectre – 2015

La crítica especializada coincide que si bien fue buena la intención con un arranque de México espectacular, la trama de Spectre se desinfla más rápido de lo esperado.

Probablemente, la responsabilidad recae sobre el guionista, quien extiende la historia más de la cuenta, alcanzando los 148 minutos de duración. De esta forma, el film corre la misma suerte que El mañana nunca muere dejándose ver, pero sin causar gran impacto.

25.   Sin tiempo para morir – 2021

Y así llegamos a la más esperada de todas las películas de la franquicia, esa que ciertamente, nos gustará cada vez más con el paso del tiempo gracias al destacado trabajo conjunto de su director Cary Fukanaga, la escritora Phoebe Waller-Bridge y los guionistas Neal Purvis y Robert Wade.

Empecemos hablando del par de puntos en contra: la deficiente actuación de Rami Malek como segundo villano –dándole protagonismo al final dando la impresión de un absurdo intento de rendir tributo al Doctor No– y el excesivo e injustificado alargue.

Fuera de estos detalles, el film consigue a la perfección conectar sin problemas con las anteriores entregas, ofreciendo desde un retrato de Bernard Lee, hasta la puesta en escena del fallecido Mr. White y su hija Madeleine Swann, así como Blofeld.

Seremos testigos de los tiempos más explosivos de la franquicia

Asimismo, espera el equipo habitual: M, Q, Felix Leiter y Moneypenny –a cargo de Ralph Fiennes, Ben Whishaw, Jeffrey Wright y Naomie Harris respectivamente– pese a que no se trata de un Bond distinto, conoceremos a un nuevo 007, estaremos de  pasada por la Jamaica de Ian Fleming.

No podemos dejar de mencionar las vibrantes escenas de la parte de Ana de Armas en La Habana y el toque de humor que la película adquiere de Skyfall o Spectre, haciendo que olvidemos un poco estar de cara a la época de un agente 007 marcado por el dolor y la traición.  

Es así que detrás de la buena apariencia de Bond, aguarda un alma oscura opacada por la crueldad. La trama no admite críticas, veremos a Fukunaga hacer malabares en una película que esconde la mayor secuencia de adioses de los últimos tiempos, obligando al que venga, a partir desde cero en un final que proclama “James Bond will return”.

En conclusión, la espera valió la pena, Sin tiempo para morir supera con creces las expectativas siendo un claro tributo al personaje que este año, cumple 6 décadas en la pantalla, sumando 25 películas –26 si sumamos Nunca digas nunca jamás que Connery protagoniza fuera de la franquicia oficial– algunas excitantes, otras regulares e incluso, secuencias que rayan en lo ridículo.

 

 

 

¬ŅQu√© te ha parecido? Comenta!

comments